En 1948, Carl Heinz Brandes llegó a la ciudad de Apiúna, Santa Catarina, Brasil, con la intención de trabajar y constituir su familia. En 1954, él y su esposa, Lili Elza Bernardi Brandes, adquirieron una casa de comercio. Diez años después, junto con más tres amigos, dieron inicio a las actividades de la Hilandería BRANDILI. En el comienzo, la empresa hacía ropas para bautizado y blusas infantiles en algodón. En 1975, la fábrica textil mudó su producción para la línea adulta.

En 1990, Brandili pasó por un gran cambio: comenzó a producir ropas 100% algodón mediante un cambio total en los telares, enfocando toda producción en el público infantil.

Hoy, Brandili trabaja con colecciones propias y marcas licenciadas. La empresa tiene un amplio y moderno parque fabril, con 18 mil m2 y, hasta el final de este año, tendrá una expansión para 25 mil m2. También cuenta con más de 1,5 mil colaboradores entre funcionarios y tercerizados. El consumo de mallas ya alcanza 300 toneladas mensuales, lo que produce aproximadamente 14 millones de piezas al año. Toda su producción está dirigida al público infantil de Brasil, atendiendo todo el territorio nacional.